Áreas protocolarios de la Presidencia de la República

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Las áreas presidenciales ocupan el primer piso del ala sur de Palacio Nacional. Constan de dos galerías, denominadas de los “Insurgentes” y “Presidentes”, y de un conjunto de salones profusamente decorados. Estos espacios reúnen mobiliario histórico y colecciones de objetos artísticos como candiles, candelabros y jarrones. De sus muros cuelga una valiosa colección de cuadros pintados al óleo que muestran a algunos personajes y próceres del pasado mexicano, así como episodios importantes de nuestra historia.

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Ubicadas en el ala sur de Palacio Nacional, las áreas protocolarias de la Presidencia de la República ocupan los salones que asoman a la Plaza de la Constitución y a la calle de Corregidora. En sus orígenes éstas fueron las habitaciones de los virreyes y alojaron el aparato de la administración real. Fue también, durante diversos momentos del siglo XIX, residencia de presidentes y de los emperadores Maximiliano de Habsburgo y Carlota de Bélgica. La arquitectura de sus espacios ha sufrido múltiples transformaciones al paso de su historia; sin embargo, exhiben abundantes objetos ornamentales y obra plástica de la época del Segundo Imperio y conservan aún el gusto artístico predominante de la época de esplendor del porfiriato.

 

En la primera planta, al final del corredor surponiente, se abren las puertas que llevan a un pequeño salón conocido como Juárez, cuyo nombre se debe a la honrosa memoria que celosamente ha preservado la institución presidencial de uno de sus más dignos representantes: don Benito Juárez. Se sabe que por este salón el presidente Juárez cruzaba a diario para dirigirse de su despacho a sus austeras habitaciones, que se encontraban en el ala norte de Palacio. Entre los elementos que adornan este salón destacan los óleos del revolucionario y reformador agrarista Emiliano Zapata y del escritor y libertador cubano José Martí realizados por Antonio Albanés García y E. Valderrama, respectivamente.

 

Contiguas al Salón Juárez se localizan las galerías de los Insurgentes y de Presidentes, que sirven de antesala a los salones presidenciales. Situada en el corredor poniente, la Galería de los Insurgentes exhibe una colección de retratos de algunos de los próceres de la independencia nacional. El propósito de esta galería fue exaltar a los héroes nacionales que llevaron a México a convertirse en una nación libre y soberana. El emperador Maximiliano de Habsburgo fue el iniciador de este reconocimiento, cuando en 1865 se realizaron algunos de los óleos más importantes que aquí se muestran. De esta época destacan los retratos de Miguel Hidalgo y Costilla, pintado por Joaquín Ramírez, Mariano Matamoros de José Obregón y Agustín de Iturbide de Petronilo Monroy.  Esta galería fue originalmente conocida como la Galería de Iturbide, y se situó en lo que hoy es el Salón de Embajadores.

 

La Galería de los Presidentes, situada en los pasillos del primer piso del área de gobierno, fue creada en 1945 por el entonces Presidente de México Manuel Ávila Camacho. Sobre sus muros pende una serie de retratos de diversos mandatarios de los siglos xix y xx. Se sabe que algunos de ellos posaron para las pinturas; tal fue el caso del retrato de Mariano Arista (1851), quien con uniforme de gala  posó para el pintor Edouard Pingret. Muchos otros son recreaciones realizadas por el prolífico pintor Carlos Tejeda entre 1945 y 1946. Sobre los corredores también se exhiben otros objetos de arte, como un juego de candelabros de procedencia francesa traídos a Palacio Nacional durante la época del Segundo Imperio.

 

Los salones presidenciales se componen de un conjunto de áreas conocidas como el Salón Azul, Salón Verde, Salón Morado —así denominados por el color de sus tapices—, el Salón de Embajadores y el Salón de Recepciones, además del Despacho Presidencial, el Comedor y el Antecomedor, entre otros. Esta división en salones fue realizada en 1901, durante la época de esplendor del porfiriato, por el ingeniero Gonzalo Garita, con motivo de la celebración del Segundo Congreso Panamericano (1902).