Hernán Cortés

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Nació en Medellín, Extremadura, España, probablemente en 1485. Perteneció a una importante familia noble, aunque de modesta economía. Realizó estudios de jurisprudencia en la Universidad de Salamanca, que pronto abandonó para embarcarse a Santo Domingo. Participó en la conquista de Cuba al lado de Diego Velázquez. En 1519 armó un ejército para conquistar Tenochtitlan, la cual consiguió el 13 de agosto de 1521. Murió el 2 de diciembre de 1547 en España. Sus restos fueron trasladados a México en 1566.

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Nació en la cuidad de Medellín, provincia de Extremadura, España. Se desconoce la fecha exacta, pero varias fuentes citan el año de 1485. Aunque mucho se ha dicho que Cortés era un hidalgo de economía modesta, lo cierto es que de eso no se tiene plena certeza. Fue hijo único de Martín Cortés de Monroy y de Catalina Pizarro Altamirano, ambos pertenecientes a familias muy poderosas de la región de Extremadura. A la edad de 14 años Hernán Cortés fue enviado por su padre a estudiar humanidades en la Universidad de Salamanca. Pese a haber sido un buen estudiante, el joven Cortés abandonó a los dos años sus estudios. Ese tiempo en Salamanca le valió para obtener el grado de bachiller en leyes y distinguirse como un buen latinista.

 

A principios de 1504, Cortes logró abordar un navío en el Puerto de Palos con destino a Santo Domingo. Luego de venturosos años pasados en esta isla, Hernán Cortés aceptó la invitación de Diego Velázquez para aventurarse a la conquista de Cuba, a donde arribará en 1511. A los 30 años Hernán Cortés gozaba en Cuba de prestigio y riqueza; sin embargo, sus ambiciones iban más allá. Por entonces, México comenzó a vislumbrarse como una ruta posible para trascender. Lo intentaron Francisco Hernández de Córdova (1517) y Juan de Grijalba (1518), pero fue Cortés, a principios de 1519, quien con más de 600 hombres y 10 navíos emprendió decidido la conquista de México. Primero hizo base en Cozumel para rescatar a Jerónimo de Aguilar, su traductor al maya, quien vivía con los mayas desde su naufragio en 1511; luego se internó en la ciudad de Centla, Tabasco, y tomó posesión de ella. Allí le fue obsequiada por un cacique indígena una joven esclava nahua conocida como Malitzin, Malinche o Marina. Ella fue intérprete de Cortés al náhuatl y su concubina, con quien engendró a Martín Cortés (1522-1568), su primer hijo varón.

 

Cortés prosiguió la expedición, sin autorización de Diego Velázquez, hasta San Juan de Ulúa. Para legitimar sus acciones fundó, en la playa donde se ubicaba el campamento, la ciudad de la Villa Rica de la Vera Cruz y se hizo nombrar Capitán General y Justicia Mayor. A esas alturas Cortés estaba resuelto a llegar a Tenochtitlan y entrevistarse con el emperador Moctezuma. Éste, sin embargo, quiso poner distancia con Cortés enviándole suntuosos obsequios que lo motivaran a volver sobre sus pasos. Las huestes españolas, por su parte, no mostraron interés en seguir a su capitán. Todo esto dificultaba la consecución de los planes de Cortés, pero nada parecía detenerlo. Por un lado, hizo averiar sus embarcaciones para evitar que las tropas regresasen y les impuso disciplina y, por otro, empezó a tejer una red de alianzas políticas con los pueblos sometidos a Tenochtitlan.

 

Finalmente, tras una estela de sangre derramada en Cholula por la presencia española, Cortés llegó el 8 de noviembre de 1519 a la ciudad de Tenochtitlan acompañado de sus aliados indígenas. Enigmático y ceremonioso, Moctezuma recibió a Cortés y lo alojó en su casa. Este último, ante la sospecha de que se urdía una trampa en su contra, tomó preso al emperador en su propia casa. Durante más de seis meses Cortés ejerció discretamente el poder en la ciudad, hasta que una insurrección del pueblo mexica ―en la que se dio muerte a su emperador― obligó al ejército español a huir junto con su capitán general, episodio que fue conocido como la Noche Triste. En mayo de 1521, Cortés se instaló en Texcoco y emprendió un sitio naval contra la ciudad. Al final, el hambre, la enfermedad y la aprehensión de Cuauhtémoc, el último emperador mexica, llevó a la ciudad a su rendición el 13 agosto de 1521.

 

En reconocimiento a Hernán Cortes, el emperador Carlos V lo nombró Gobernador, Capitán General y Justicia Mayor de la Nueva España. Como tal, Cortés prosiguió con sus planes de expansión en toda Mesoamérica, y allende sus fronteras, para fortalecer su posición política; sin embargo, para evitar precisamente una excesiva concentración de poder en sus manos, la corona lo despojó de sus cargos y le concedió únicamente el título de Marqués del Valle de Oaxaca y una jurisdicción limitada a cierto número de pueblos. No obstante haber gozado de poder y riquezas, Cortés nunca estuvo satisfecho con su posición en Nueva España. Inconforme con el nombramiento de virrey de Antonio de Mendoza y con la política de confrontación que éste siguió en su contra, Cortés viajó en 1540 a España para pedir ayuda al rey. Durante años se mantuvo a la expectativa de algún cambio a su favor, pero nada consiguió. Finalmente, en Castilleja de la Cuesta, cerca de Sevilla, muere en 1547 a la edad de 62 años. Sus restos fueron trasladados a México en 1566, donde actualmente permanecen.